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Las galerías de arte y el sistema de las artes visuales en Argentina

Actualizado: 22 may

Coleccionismo Contemporáneo te presenta en este artículo un relevamiento de la escena argentina, su sistema galerístico, sus lógicas internas, la expansión de su red de ferias nacionales, su relación con los nuevos coleccionismos y los desafíos que enfrenta su ecosistema.



Una mirada general


Continuando con el relevamiento de los sistemas de galerías nacionales en América latina, hoy les ofrecemos un panorama de la realidad argentina. En este artículo podrán conocer en profundidad el circuito de galerías argentino, sus fortalezas y debilidades, la distribución geográfica de los espacios galerísticos y sus relaciones con instituciones, redes, asociaciones, ferias y otros eventos nacionales.


Apelando a los rasgos generales del sistema, podemos ver una gran concentración en la ciudad de Buenos Aires, seguido por la región pampeana principalmente en el segundo y tercer núcleo urbano argentino: Córdoba y Rosario. Las regiones más alejadas de estos centros urbanos al norte, sur y oeste del país presentan escenas menos estructuradas, de menor escala, con modelos de gestión más flexibles y no enteramente orientados a la representación de artistas de un modo tradicional.


Sin embargo, el modelo centralizado en la ciudad de Buenos Aires (que refleja también un modelo político, económico y cultural) está siendo tensionado y puesto en disputa por nuevas formas de entender el modelo federal. En la última década han surgido nuevas redes, gestiones y asociaciones de galerías por fuera de Buenos Aires, como así también una proliferación de ferias provinciales y regionales que diversificaron la oferta y modelos de gestión y visibilidad.



El centralismo y el desafío de federalizar


Dicho lo anterior, el desafío más grande que afronta el sistema de galerías en Argentina es su centralismo exacerbado. Trabajar ese problema bajo la consigna de “profundizar el federalismo” es uno de los ejes centrales de las instituciones nacionales como salones, premios, ferias y asociaciones de galerías. Claramente el problema de la centralidad no es sólo un problema argentino, sino que se replica en otros países latinoamericanos con sus particularidades, sin embargo, la concentración de la oferta de espacios de exhibición en la ciudad de Buenos Aires plantea un conjunto de prácticas y dinámicas que refuerzan las desventajas económicas de las galerías de provincias con respecto a las galerías de Buenos Aires y la región pampeana.


Tomando por casos las ferias de arte, las más importantes y con una mayor tradición se concentran en Buenos Aires como Arteba, Mapa, Pinta BAPhoto, Affair y otras de menor escala. Por otro lado, el 80% de las 65 galerías asociadas a Meridiano (Cámara Argentina de Galerías de Arte Contemporáneo) están radicadas en Buenos Aires y si sumamos a las galerías de la región pampeana (Santa Fe y Córdoba) ese número aumenta al 98%. En 2024 sólo 5 distritos subnacionales sobre los 24 que componen Argentina están representados en Meridiano, todavía muy lejos de una distribución geográfica equilibrada.


Primer encuentro organizativo de Circular Norte, Red de galerías del Norte Grande Argentino.

Para trabajar sobre este problema la cámara ha planteado diversas acciones para integrar a las galerías de las regiones más alejadas del centro como capacitaciones, formaciones y eventos como “Panorama, semana de arte federal” en el marco de la pandemia en 2020 que sirvió como antecedente para NODO, circuito de galerías organizado en la ciudad de Buenos Aires con su tercera edición este 2024 y en el que se suman a las galerías de todo el país. El principio colaborativo entre los diferentes actores del ecosistema y, principalmente, el respaldo mutuo de las galerías que conforman un mismo mercado ha resultado indispensable para el diseño de políticas de desarrollo, proyectos más flexibles e independientes de las instituciones políticas como la nueva feria Affair -organizada íntegramente por galerías- y acciones para la profesionalización del sector.


Un paso adelante en la federalización lo fue también el “Catálogo Digital de Galerías de Arte Argentino” coordinado por Ministerio de Relaciones Exteriores y Meridiano a quienes se sumaron otras redes y asociaciones de galerías de las diferentes regiones de Argentina. A través de su sitio web y un motor de búsqueda toda persona interesada en el circuito de galerías puede acceder a un banco de datos dividido por regiones, disciplinas o artistas. Este proyecto fue una de las mejores herramientas para visibilizar el trabajo en red de galerías y otras instituciones por fuera de Buenos Aires.


Además de Meridiano -y desde hace menos de 10 años- han surgido varias asociaciones y redes de galerías provinciales y regionales como una estrategia colaborativa, de visibilidad y de gestión que sirvió para complejizar y dar profundidad al ecosistema de arte argentino. Dentro de las asociaciones más importantes contamos a Faro (Asociación Civil de Galerías de Arte de Córdoba), Giro (Cámara de galerías de arte de la provincia de Santa Fe.), Junta (Red bonaerense de espacios de arte contemporáneo), Cuero (Red patagónica de gestión autónoma de Artes Visuales Contemporáneas) y Circular Norte (Red de galerías y gestiones del Norte Grande Argentino).



La emergencia de las ferias provinciales


Las ferias de arte, entre otras cosas, son una herramienta “natural” de la que disponen las galerías para exponer a sus artistas a un número mayor de personas que exceda el ámbito local en que cada una de ellas funciona. Son los espacios donde los coleccionistas, el público especializado y la prensa se hace eco de los programas de cada galería participante, son una vidriera para su promoción y una instancia de legitimación para sus artistas. Para muchas galerías son los espacios en los que se realizan las ventas más fuertes de su gestión anual y que, en gran parte, cubre sus gastos de funcionamiento.


Feria ArteCo 2022 en la ciudad de Corrientes.

El sistema argentino por mucho tiempo tuvo a Arteba como la única feria de referencia. Surgida en los años ‘90 acaparó la escena nacional y reforzó, institucionalizando, un circuito de galerías ligado a la escena porteña. Sin embargo, en los últimos años surgieron nuevas ferias provinciales y regionales que diversificaron el mercado interno, generaron una mayor oferta y promovieron una movilidad por las vías internas del país: el camino unidireccional de las galerías de las provincias hacia Buenos Aires se transforma en una red de interacciones por la cual las galerías porteñas comienzan a viajar a las provincias. Por mencionar un ejemplo de esta nueva redistribución, durante la feria ArteCo de la ciudad de Corrientes, en mayo de 2024, participarán 7 galerías de Buenos Aires, 4 de Chaco, 3 de Córdoba, 3 de Corrientes, 2 de Tucumán, 1 de Santiago del Estero, Formosa y San Juan, además de la participación de 6 galerías invitadas del Paraguay.


En menos de 10 años surgieron MAC (Feria de arte contemporáneo de Córdoba), Microferia (Feria de arte de Rosario), +Feria (Feria de arte contemporáneo de Santa Fe), ArteCo (Feria de arte de Corrientes), Affair (Plataforma de promoción y comercialización con promoción regional), A362 (Feria de Arte Resistencia) a las que podemos sumar FAS (Feria de arte de Salta) con su primera edición programada para agosto del 2024. También han surgido otros proyectos híbridos que combinan la comercialización, la curaduría y la difusión durante la pandemia y la post-pandemia como Otra feria o Equinox, así como diversas ferias locales que intentan dinamizar sus escenas en una escala más reducida.


La proliferación de las ferias en Argentina nos lleva a la pregunta ¿Se ha diversificado el mercado interno o, por el contrario, hay una sobreoferta que crea la ilusión de una diversificación? En un contexto de crisis financiera en donde las ventas se han reducido y los precios locales se rebajan para acompañar el contexto económico, el sistema de galerías y ferias aún no parece haber sacado rédito de los bajos precios a nivel internacional. Hay un consenso entre los diferentes actores del sistema de que éste es un buen momento para iniciarse en la práctica del coleccionismo, pero aún no se ha podido explotar esta circunstancia. Los precios en dólares se mantienen o reducen en relación a años anteriores, pero el sistema no ha sido capaz todavía de captar nuevos compradores internacionales.



Internacionalización de las galerías


La recaída económica argentina y su crisis financiera ha tenido efectos directos sobre cómo es percibido el circuito local. Por ejemplo, desde Brasil -que por cercanía y volumen debiera ser el mercado internacional de referencia para Argentina- se percibe un mercado argentino estancado al cual no vale la pena volver por el momento. Las galerías de Brasil prefieren otras ferias que aseguren la venta y a un precio más competitivo. Durante 2023 sólo 3 galerías internacionales participaron de la feria ArteBA: El Sielo (Barcelona), Tomas Redrado Art (Miami) y Sur (Montevideo/Punta del Este), misma situación ocurrió durante la feria MAPA, en abril de 2024, con una abrumadora participación de galerías, espacios y gestiones nacionales. Las galerías internacionales no están participando de las ferias argentinas, lo que implica una menor interacción con agentes por fuera de las fronteras nacionales, menor sinergia entre galerías de la región y una falta de incentivo para un coleccionismo diversificado. Claramente los recursos humanos en cuanto gestión galerística y producción artística están presentes, lo que no acompaña es la economía que dificulta la llegada de galerías internacionales establecidas.


ZONA MACO 2023 en la ciudad de México

Como comentamos más arriba, un caso particular es la feria ArteCo, de la provincia de Corrientes, que desde su inicio en 2019 está trabajando para integrar sus actividades con la escena de Paraguay. La llegada por primera vez de 6 galerías del Paraguay a la edición 2024 a través de su asociación de galerías ASGAPA, marca un principio de integración y colaboración entre las escenas del noroeste argentino y la ciudad de Asunción, luego de que por razones burocrático-aduaneras no hayan podido participar en ediciones anteriores.


Por otro lado, la participación de galerías argentinas en ferias del exterior ha mantenido su presencia gracias al apoyo de la Cancillería Argentina, el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Meridiano y la Fundación Arteba. En el caso de ARCO Madrid, en 2023 participaron 11 galerías incluyendo por primera vez una galería de Rosario: Diego Obligado; mientras que en 2024 participaron 9 galerías, todas de la ciudad de Buenos Aires. La semana de arte de la Ciudad de México que incluye las ferias Zona Maco, Material y Salón Acme durante el 2023 tuvo la participación de 8 galerías, mientras que en 2024 vio aumentada esa cifra a 11 galerías, en ambos casos todas de Buenos Aires. Pinta PArC, la feria de arte contemporáneo de Lima, Perú, también fue una referencia para las galerías argentinas con 15 participaciones en 2024 y que trajo un récord de participación de galerías provinciales con Lyv de Córdoba, Remota de Salta, Subsuelo de Rosario y Yu&Va de Santiago del Estero.


El gran desafío sigue siendo integrar el mercado regional con Brasil que por volumen, historia y cercanía debiera ser el horizonte de referencia para el sistema galerístico argentino. Durante la feria SP-ARTE, la mayor feria de arte latinoamericano, la única galería argentina fue Herlitzka & Co. que realizó un gran trabajo llevando una selección de artistas en diferentes fases de su carrera como Emilia Azcárate, Carla Beretta, Marta Minujin o Candelaria Traverso. Sin embargo, no se ven resultados tangibles que apunten a una integración del mercado brasilero con el argentino. Algunos esfuerzos de integración como la invitación al MICbr, a finales del 2023, apuntó a buscar oportunidades de negocios para galerías y proyectos argentinos. La participación de Fulana galería, Feria Mapa y la Residencia Epecuén, no marcó avances significativos en esa deseada integración.



Nuevos modelos de gestión y nuevos coleccionismos


La realidad económica y crisis financiera argentina, su enorme oferta en artes visuales y los nuevos modelos de gestión han comenzado a redefinir la práctica del coleccionismo. A la idea del “Nuevo coleccionismo” argentino descripto por Mariana Cerviño, debemos incorporar otras formas emergentes como el “Coleccionismo afectivo”, el “Coleccionismo popular” o el “Coleccionismo expandido” -de los cuales hablaremos en detalle en otros artículos- que redefinen la práctica, alejándola de los carriles tradicionales del mercado del arte.

Es claro que el modelo tradicional de compra-venta de obra se ha modificado en el tiempo y ya no son las galerías las que, local y de manera independiente, son las encargadas de las transacciones, sino que ese rol lo han asumido las ferias de arte. Por otro lado, los nuevos modelos de coleccionismo desvinculados del mercado tradicional significan también un golpe duro para las galerías que trabajan de un modo más tradicional. Los nuevos coleccionismos buscan una relación más directa y profunda con los artistas, modelos de transacciones más flexibles y una mayor incidencia y responsabilidad con su escena.


En este contexto, ¿las galerías de arte han quedado obsoletas? Claro que no, simplemente los modelos se han redefinido y adaptado a las nuevas circunstancias. Desde los años 90 han surgido nuevos modelos de gestión que constantemente están tensando los lugares que ocupaban tradicionalmente las galerías de arte, pensándose a partir de un modelo más híbrido. Los artistas comenzaron a tener mucha más participación en el armado de los programas, surge la idea del artista-gestor y el cooperativismo tensionando el modelo de galería privada. Muchos espacios ya no se definen como “galería comercial” aún cuando la venta sea un eje importante en su organización. Sus modelos de negocios son cada vez más flexibles, los programas más abiertos y experimentales, las funciones más complejas y cercanas a la gestión de proyectos, cada vez menos interesados en las muestras y más en los procesos. Incluso las ferias han tenido que amoldarse a esta nueva realidad, aunque no sin controversia -en el marco de un sistema que todavía funciona en gran parte defendiendo el modelo tradicional de galería- poco a poco fueron creando respuesta institucionales para estos espacios.


En este marco, la tarea fundacional y tradicional del coleccionismo en Argentina como sostén de un circuito de galerías ha comenzado a resquebrajarse abriéndose a otros modelos. Surgen colecciones locales o enfocadas a espacios periferizados, surge el coleccionismo afectivo, los coleccionistas-artistas y el coleccionismo popular como una forma de expandir la práctica. Lo cierto es que navegamos entre modelos diferentes de coleccionismo que responden a modelos diferentes de economía tanto a nivel macroeconómico como desde el plano subjetivo del coleccionista concreto.


En este sentido, el “coleccionismo afectivo” por ejemplo ¿responde a una necesidad material concreta de reducción de costos en una economía en crisis, un síntoma de la flaqueza de un mercado argentino atravesado por sus vaivenes económicos? O bien, por el contrario, ¿es un nuevo modelo de pensar las colecciones para generar otras conexiones con los artistas, con el público, más democrático y concreto con su escena? ¿Nos conformamos como la zorra con las uvas más bajas o es una nueva forma de pensar la práctica que nos habilita a pensar en modelos alternativos menos ligados al mercado y la especulación? ¿Qué papel juegan las galerías de arte en esta nueva reorganización de los coleccionismo? ¿Las galerías al formar parte de un sistema de mercado ligado al coleccionismo tradicional han quedado rezagadas o inoperantes ante los nuevos desafíos del coleccionismo contemporáneo? ¿Siguen siendo las galerías actores importantes en la dinamización de las escenas, de los mercados, del desarrollo de las carreras artísticas y de la construcción de valor agregado? ¿Son tan importantes las galerías de arte en un coleccionismo expandido?


Lo cierto es que todavía estamos presenciando un fenómeno emergente y no contamos con suficiente información para saber hacia dónde evolucionará. Tampoco contamos con datos fehacientes cualitativos sobre qué tipos de compras o cómo circulan los coleccionistas en las principales ferias de Argentina y mucho menos sobre la emergencia de nuevos coleccionistas que puedan cuantificar y definir un perfil. Desde Coleccionismo Contemporáneo hemos lanzado el Programa de formación y adquisición de arte contemporáneo para el año 2024 a partir del cual intentaremos crear un cuerpo de datos significativo mediante un enfoque cualitativo que nos permita interpretar qué está sucediendo en el circuito de galerías y el coleccionismo en Argentina y en Latinoamérica.


Luis María Rojas

Para Coleccionismo Contemporáneo


COTT Galería en la ciudad de Buenos Aires

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